Ainara LeGardon "EACH DAY A LIE" WINSLOW LAB


por Fernando Navarro- IndyRock


Se abre "Each Day A Lie" ("Cada día, una mentira") y casi imaginamos a la chica (voz y protagonista de las historias del disco) perdida por un bosque, desconcertada, perseguida por unos cazadores, con el vestido hecho desgarros y el pelo revuelto, y sangre en los dedos y en los labios, mirando hacia atrás, nerviosa, y luego hacia delante, intentando no caer entre las hojas o atrapada por un tronco húmedo. Los árboles contemplan todo en silencio. Como un cuento del gótico americano, donde conviven osos, hombres que matan a otros hombre, jaurías de cazadores que buscan a una mujer, "Each Day A Lie", el segundo disco de Ainara LeGardon tras el igualmente oscuro "In The Mirror" es una apasionante narración sobre gente desorientada, sobre personas de alma cándida atrapados en cuerpos violentos, o en vidas equivocadas. Con las que son, probablemente, sus mejores canciones ("The Winter Sun", la maravillosa "Each Day A Lie" -con esos arreglos de cuerda- la tensión de "Last Of Your Hopes", la austeridad de "Real" o el terrible secreto escondido en "A Second Of…") y arropada por una nómina de músicos importante (de nuevo Chris Eckman, de The Walkabouts en los controles; también están por aquí gente de Audience o de los ya desaparecidos A Room With A View) Ainara ha conseguido una obra que sobrecoge, emociona, turba, inquieta; un disco que trasciende las etiquetas que se le podrían colgar (post blues, folk, americana) para llegar directo, lucido, sin alardes, al corazón mismo del oyente, justo desde el corazón del bosque.