DESENTRAÑANDO LA MENTIRA COTIDIANA

J. F. León

Tras un primer sorprendente álbum de debut, Ainara LeGardon vuelve al tajo con "Each day a lie", otra colección de canciones dolorosas e introspectivas en las que esta cantautora vasca reflexiona acerca del mundo en general y de su vida en particular.

Ainara LeGardon es una de esas personas con la que da gusto conversar. Da igual que la hayas conocido hace sólo un par de horas, transmite una reconfortante sensación de familiaridad que inevitablemente te convierte en cómplice de sus proyectos. En realidad no parece la misma que esa mujer que con los ojos cerrados rasga con furia la guitarra cuando está sobre el escenario. La pasión rezuma por los poros de su piel mientras toca y hay quien asegura poco tiene que ver con esa chica universitaria que hace una década aterrizó en el mundillo independiente de la mano de los salmantinos Onion. De hecho, sin llegar a molestarle, evita hábilmente hablar de su pasado musical. Poco le importa haber grabado con ellos unos cuantos discos o haberse colado en un par de bandas sonoras, una de ellas la rentable "Abre los ojos". Su mente parece exclusivamente centrada en su interesante carrera en solitario y con "In the mirror" consiguió poner de acuerdo a la crítica y agotar las existencias, algo no demasiado corriente en los tiempos que corren y menos cuando se opta por el háztelo-tú-mismo. Su segundo trabajo -de nuevo producido por Chris Eckman- supone otra intensa inmersión en su mundo, ése mismo que le ha ido curtiendo a lo largo de los años hasta convertirla en una tía que los tiene muy bien puestos.


Comencemos por la elección del productor de tus dos discos. ¿Cómo entraste en contacto con Chris? ¿Eras fan de Walkabouts?

Walkabouts es uno de mis grupos favoritos, pero el contacto con Chris y nuestra posterior colaboración surgió de manera muy espontánea. Tras un concierto de Chris & Carla en Siroco, en septiembre de 2001, empezamos a conversar y él se interesó por mi proyecto. Aquella fue una noche muy afortunada para mí.

Supongo que es casi un sueño hecho realidad el que un músico reputado al que admiras acepte producirte…

Todo este proyecto se está convirtiendo en pequeños sueños hechos realidad, comenzando por ése. Además, con los años Chris y yo hemos llegado a tener una relación de complicidad en el trabajo y de gran amistad en el terreno personal, lo que hace que me sienta, como decía antes, muy afortunada.

Pero trabajar con alguien a quien admiras realmente creo que puede ser contraproducente para ti, puedes quedar "cegada" por sus opiniones…

Actualmente la relación entre Chris y yo se encuentra en un punto tan fluido que no pienso en él como Chris Eckman, "el de los Walkabouts", sino en mi amigo y consejero Chris. Quizá en un primer momento el hecho de abrirme a un desconocido al que admiro tanto, me hiciera sentir algo extraña. Decidí comenzar la preproducción de "In the mirror", no hablando de los sonidos que buscaba ni de cualquier elemento técnico, sino contándole la historia en la que me inspiré para componerlo. Como te puedes imaginar, no fue fácil. Chris es una de las cuatro o cinco personas en este mundo que han escuchado la historia completa. Creo que aquello le hizo adentrarse más en mi proyecto e involucrarse de manera personal en él.

Conociendo tu gran admiración por Mark Lanegan lo que me sorprendió es que no le eligieras a él para la producción...


Bueno, contacté con Mark poco antes de conocer a Chris y le propuse producir el disco, pero su agenda por aquel entonces estaba repleta: su trabajo en solitario, pues estaba a punto de salir al mercado "Field Songs", su colaboración con Queens of the Stone Age.... En el 2002 volví a encontrarme con él y le conté que ya había encontrado productor: su amigo Chris Eckman. Se alegró mucho por mí.

Al menos tengo entendido que te ha llegado a mencionar en alguna entrevista...

Así es, en Mondosonoro, hace un año más o menos. Hablando de nuestra frustrada colaboración decía algo así como: "Al final no pudo ser. Eso sí, he tenido la oportunidad de escuchar su música y me parece maravillosa".

Imagino que sería un motivo de auténtico júbilo para ti...

Tengo la entrevista enmarcada.

Me gusta ese punto de fan que conservas, igual que cuando se te ve cantando apasionadamente en las primeras filas de sus conciertos. Creo que es necesario, ol al menos conveniente, que los que de un modo u otro estamos vinculados a la música mantengamos algo de esa ilusión que, seguramente, nos ha convertido en lo que somos. ¿No echas de menos eso entre los músicos?

Quizá esa carencia de emoción se deba a que algunos creen que hay que "mantener la compostura" y cuidar la imagen. A mí las composturas se me olvidan cuando estoy delante de algo que me está emocionando profundamente. Espero no perder ese punto de fan nunca.

Para tu segundo álbum has vuelto a repetir con Chris, ¿por qué? ¿Ni te has planteado producirlo tú sola o hacerlo con otra gente?

Bueno, me apetecía muchísimo volver a trabajar con Chris, su experiencia y su forma de abordar el trabajo me hace sentir muy cómoda, tanto en el periodo previo a la grabación, trabajando a distancia y reuniéndonos tan sólo esporádicamente, como en el estudio. Es clave en mi proyecto.

¿No crees que, especialmente para una música tan intimista como la tuya, sería interesante oxigenarla con ideas distintas?

¿Oxigenarla para qué o para quién? Yo creo que respira perfectamente. Para mí esa intimidad es lo que hace que sienta adrenalina y visceralidad a la hora de interpretar las canciones en un escenario, o de emocionarme al escucharlas. Es muy parecido a lo que siento con temas de otros artistas igualmente personales o intimistas. Las percibo de una manera especial, y aunque al principio soy consciente de que tanta sinceridad puede llegar a hacer sentir incómodo al oyente, al final acaban desencadenando sensaciones únicas. Es un risego totalmente asumible.


A la hora de encarar "Each day a lie", ¿cambiaste algo de tu forma de trabajo en el primero? ¿Alguna novatada que pagases y no quieras repetir?

Claro que va ha habido novedades, pero no relacionadas con ninguna novatada. Simplemente en este disco se plasmará la evolución lógica que he seguido artística y personalmente en estos últimos dos años. La banda que me acompañará en el disco también ha sufrido algún cambio, por lo que suena diferente.

¿Puedes concretar un poco?

"Each day a lie" es más crudo y denso que "In the mirror". Es como si quisiera evolucionar dejando atrás todo lo que inspiró el primer disco y basándome en lo real, en lo orgánico, en la necesidad de asumir una realidad distinta a la esperada aferrándome a lo tangible… pero no pudiera. Instrumentalmente es más eléctrico. Las imágenes, tanto musicales como en cuanto a los textos, son directas y concisas, y en parte eso lo hace más oscuro. La idea de necesitar sentir cierto tipo de dolor está presente en todo el disco. Por eso, sin "In the mirror" no podría haber nacido este nuevo trabajo en los términos en los que está concebido.


Pero esas novedades no significan que no quedaras satisfecha con tu debut, ¿no?

Quedé totalmente satisfecha.

Bueno, es ago que se suele decir, aunque en realidad casi ningún músico suele escuchar sus discos porque sólo ve los defectos, ¿te pasa eso a ti?

Me ha pasado con discos anteriores, como a todo el mundo, pero curiosamente no con "In the mirror", ni ahora con "Each day a lie". Me suele gustar escuchar "In the mirror" cuando viajo. Refrescar mi memoria mientras veo pasar los paisajes a través de la ventanilla de un tren me reconforta de alguna manera extraña, aunque después me quede con un poso melancólic, que por otro lado es único. Como te decía antes, algo me hace sentir la necesidad de sufrir cierto tipo de dolor de vez en cuando.

A los músicos no os gusta que se os compare con otros, pero voy a hacerlo… En este nuevo trabajo he detectado cierta conexión con PJ Harvey, ¿me ha jugado una mala pasada mi imaginación?

Bueno, eso es algo que me llevan diciendo desde hace tiempo, especialmente después de verme en directo. También me comparan con Patti Smith… No sé, yo me veo mucho más cercana a Songs:Ohia que a PJ Harvey, pero vosotros sabréis…

¿Y qué te llevó a lanzarte en solitario? ¿No estabas satisfecha con Onion?

No, no tuvo nada que ver. De hecho la disolución de Onion es posterior a la grabación de "In the mirror".

Supongo que es muy distinto trabajar sola o en grupo...

Lo es. La responsabilidad en la toma de decisiones, tanto artísticas como económicas, y el trabajo que entraña estar al cargo de Winslow Lab recaen sobre mí -para lo bueno y para lo malo- pero es una fórmula de trabajo que está dando resultados muy positivos y con la que me siento muy a gusto.Mi experiencia me ha enseñado que en el ámbito musical la democracia te lleva a tomar decisiones en ocasiones desacertadas.De todas formas, en estos momentos, me siento muy respaldada por la banda, por mis compañeros de Famelia, y como he dicho antes, también por Chris.

Lo que parece es que no te afecta demasiado actuar sola, parece como si no necesitaras el arropo de una banda...

Depende del lugar y las circunstancias. La banda me acompaña siempre que es posible, pero hay ocasiones en las que he de subirme sola al escenario. Cuando esto ocurre, no tengo ningún problema. Me siento cómoda igualmente, sólo hay que elegir el repertorio adecuado.

Estamos acostumbrados a que los artistas que interpretan solos lo hagan con acústica, ¿por qué lo haces tú con eléctrica?

Me siento más cómoda. Así puedo rockear un poco… (risas).

Volvamos a "In the mirror", parece que es una especie de álbum conceptual...

Así es. Las diez canciones son capítulos de una misma historia y están ambientadas en un mismo lugar.

Incluso la portada esconde una historia, ¿no?

La portada está compuesta por cuatro polaroids que complementan visualmente la historia contada en el disco. Las dos primeras se refieren a la canción que abre el álbum, "In the mirror", y las dos últimas a la que lo cierra, "14 Hours".

¿Puedes contarme algo más de la historia?

Escucha un par de veces más el disco, cierra los ojos y luego me la cuentas tú.

Ya te vale, no hay manera de tirarte de la lengua… Por el off the record, que respetaré escrupulosamente, sé que escribirlo fue casi terapéutico para ti.

Mucho, aunque no me di cuenta hasta que lo había terminado.

Y en este nuevo trabajo, ¿hay también una historia detrás? ¿Hay una conexión entre ambos? La portada al menos así parece indicarlo.

No una historia, pero sí la misma idea como hilo conductor a lo largo de todo el disco. Voy a ser buena contigo y te voy a desvelar un hecho importante que está presente y que tiene mucho que ver con las letras áridas y el sonido, también árido, de algunos temas, y con esa conexión entre ambos discos por la que preguntas. En "Each day a lie" hay un viaje. Una larga travesía para la cual me preparé y que nunca llegué a realizar físicamente, pero soñé con ella tantas veces que es como si la hubiera realizado. "In the mirror" es también un viaje, una búsqueda que duró cinco años y que me llevó a descubrir muchísimas cosas, entre ellas lo importante que era para mí hacer ese disco.Respecto a la portada, ciertamente indica conexión. La idea es continuar, al menos un disco más, hasta cerrar un círculo.

¿Y la temática del fin de la trilogía está ya decidida?

Me temo que se decide sola… y por ahora lo voy teniendo claro, aunque nunca se sabe.

¿De dónde sale el título "Cada día una mentira"?

De la sensación de sentirse un tanto engañado y de descubrir que por más que pase el tiempo y por más que uno crea que ya ha superado ciertas cosas, nunca ha aprendido lo suficiente como para esquivar el mundo.

Lo cierto es que parece que vivimos en un mundo cimentado en la mentira. ¿A qué te agarras para superarlo o al menos no pensar en ello?

No creo que la solución sea no pensar en ello, sino precisamente todo lo contrario: ser consciente y esperar esa mentira que llega cada día. Estar preparado para afrontarla. Todo esto enlaza de forma muy estrecha con el tema de la industria musical: he sentido tantas veces que se me estaba ocultando o maquillando la realidad, que he decidido estar preparada para ello. El sentirme tan implicada con la autogestión tiene mucho que ver con el deseo de no dejarme engañar más por otros en este terreno.

Por eso acabas entonces autoeditándote…

No es que haya "acabado" autoeditándome, sino que he "empezado" autoeditándome. Existe otra forma de hacer las cosas que, aunque requiere más esfuerzo y trabajo, te permite controlar tu proyecto y encaminarlo hacia donde verdaderamente desees, sin interferencias. Se llama autoedición.

Supongo que lo vas a volver a hacer con este disco...

Sí. De momento las cosas funcionan muy bien de esta manera. Quizá en un futuro me abra a otras posibilidades, pero aún no conozco contrato discográfico con mejores condiciones que las que yo misma me ofrezco y capaz de hacerme cambiar de opinión…